- ¿Cómo trabajamos desde la psicología?
Empezaremos nuestro trabajo con una entrevista y una evaluación inicial que nos permita conocer qué te ocurre. Marcaremos unos objetivos y plan de intervención lógicos y consensuados. Comenzaremos la intervención con nuestras sesiones de una hora semanales, para alcanzar y afianzar tus logros, consiguiendo que te acompañen y faciliten tu día a día. El objetivo es que el tratamiento dure el menor tiempo posible, aunque esto también dependerá tanto de tus necesidades, como de tu implicación en la terapia.
- ¿Cuánto dura una sesión?
Cada sesión dura aproximadamente 50 minutos, lo que nos permite trabajar a un ritmo adecuado y adaptado a tus necesidades, respetando tu espacio personal.
- ¿Qué dificultades se trabajan en la terapia?
En la clínica ofrecemos un espacio de confianza y acompañamiento, que te ayudará a comprender lo que sientes para poder encontrar nuevas herramientas de gestión y regulación. Abordamos distintas problemáticas, tales como ansiedad, depresión, estrés, baja autoestima, problemas familiares, crisis de pareja, bloqueos emocionales, duelos, crisis vitales, o aspectos relacionados con la maternidad.
- ¿Cómo empieza el proceso?
Para comenzar solo tienes que pedir una primera cita. En esa sesión inicial, una psicóloga valorará tu caso y te explicará cómo será el proceso psicológico. Desde ahí, definimos juntas o juntos el camino más adecuado según lo que necesites trabajar.
- ¿Qué enfoque sigue la psicóloga profesional del centro?
Trabajo desde un enfoque integrador, que une experiencia clínica con calidez humana. Considero que cada proceso terapéutico debe construirse desde la escucha, el respeto, la empatía, así como una adaptación a la historia y contexto de cada persona.
- ¿Hace falta una evaluación previa?
Sí, las primeras 2-3 sesiones se dedican a realizar una evaluación inicial (la duración depende de las necesidades del paciente). Esto nos permite conocer mejor, entender qué está ocurriendo y definir un enfoque claro. Es parte de la terapia que ofrecemos, para que el proceso tenga sentido y se ajuste realmente a las necesidades de cada persona.